Más allá del campamento, día uno: tortuga y cocodrilos prehistóricos gigantes

01/09/2014

Nuestro plan para los próximos pocos días es ir al campo para escanear los fósiles de una tortuga gigante, un cocodrilo y un elefante de hace 1.8 – 2 millones de años.

Justo al amanecer salimos hacia el Parque Nacional Sibiloi, hogar de estos gigantes prehistóricos, los hallazgos más grandes y valiosos fuera del Museo Nacional de Kenia. Richard y Meave Leakey encontraron y escavaron los fósiles hace algunas décadas, pero eran muy grandes para ser transportados a un laboratorio o a un museo. Los fósiles son de hace casi dos millones de años. El tiempo y las condiciones climáticas han causado daño visible en ellos. Nuestro escáner 3D registrará su estado actual, antes de que empeore aun más. Réplicas de los fósiles serán creadas a partir de los modelos 3D y remplazarán los restos originales, los cuales serán trasladados de manera segura a un museo.

El viaje a la primera locación nos tomó varias horas. No hay carreteras. Hay trochas y huellas de ATV, pero no hay carreteras. Estuvo muy movido, así que decidí sujetar los escáners en mis manos para conservar la calibración.

El primer objeto a ser escaneado fue el inmenso cráneo del cocodrilo. El más bien gran tamaño de las mandíbulas sugiere que se alimentaba de mamíferos y no de peces. La última vez que Louis visitó el sitio fue hace más o menos 7 años. El cráneo es la única pieza de la “colección de los gigantes” a la que no se le construyó ninguna pared alrededor para proteger el fósil de las condiciones climáticas. Gastamos aproximadamente 30 minutos tratando de encontrarlo, y una vez lo hicimos, nos sentimos deprimidos por su condición: el cráneo estaba estripado y volcado. Es bien pesado (cerca de 10 libras de piedra fósil), así que es claro que hubo humanos involucrados.

Movimos el cráneo a la sombra, pues el sol del medio día y las piedras cercanas hacían que el escaneo fuera difícil. A pesar del calor intenso, la arena en el aire y las superficies irregulares, el escaneo 3D salió bastante bien.

Escaneo 3D del cráneo de un cocodrilo

Mientras estábamos ocupados con el escaneo, Louise y sus colegas visitaron el antiguo campamento (fundado por sus padres), para tomar las llaves de un edificio en el que había otros fósiles guardados. Tan pronto como terminamos con el cráneo nos dirigimos a ver el esqueleto de un cocodrilo.

Louise Leakey con el fósil de un cocodrilo que ayudó a excavar cuando niña

Este maravillosamente preservado esqueleto completo de un cocodrilo fue descubierto en los 80s. Louise participaba en las excavaciones cuando era una niña chiquita. En contraste con el cocodrilo previo, las mandíbulas de este son mucho más angostas, lo que sugiere que sólo comía peces.

1984: Louise y Samira ayudan a su madre Meave a excavar el cocodrilo

Un edificio fue construido alrededor del fósil escavado para protegerlo de la corrosión, pero no ayudó de mucho. El esqueleto estaba en mal estado: las costillas estaban partidas y los huesos rajados. La arena y los pájaros tuvieron parte en ellos. Louise sacrificó su propio cepillo de dientes para limpiar el cocodrilo pues habíamos dejado todas nuestras herramientas en el campamento. Curiosamente, cerca del sitio hay un árbol cuyas ramas son usadas por los nativos para limpiar sus dientes. También usamos algunas para limpiar a “la mascota” (así llaman a los fósiles los investigadores TBI).

Escaneando en 3D un cocodrilo de 1,8 millones de años.

El esqueleto completo fue escaneado con Eva en 20 minutos. Áreas particularmente pequeñas, como la espina dorsal y algunos dientes, fueron escaneados con la Araña.

El cocodrilo digitalizado y con textura en 3D.

El siguiente en ser escaneado fue la tortuga gigante. El escaneo fue relativamente sencillo: Eva funcionó con precisión absoluta y el único obstáculo fue la batería del portátil. Tiene capacidad para 1,5 horas y nos tomó un largo tiempo cargar la batería del portátil usando una planta a diesel. Nos tomó 30 minutos el escaneo. EL algoritmo de auto alineación facilitó el pos procesamiento: ensamblar la geometría dentro del caparazón manualmente puede ser difícil, así que lo hicimos automáticamente.

Louise y Denis escaneando la gran tortuga

Todavía teníamos tiempo para escanear el fósil de elefante, pero Louise decidió no arriesgarse y regresamos al campamento antes de que oscureciera. El campamento fue construido por sus padres, y luego presentado al Museo Nacional de Kenia. Se suponía que debía ser una base para limpiar y tratar los fósiles. Sin embargo, no ha visto ningún tipo de desarrollo y el personal local no tienen recursos. Sin embargo, nos dieron un lugar para dormir y nos permitieron recargar nuestros artefactos electrónicos.